“El hombre está hecho para vivir la vida hasta el final, con la mayor dignidad del mundo y no puede ser de otra manera”.
Introducción
Actualmente, en nuestra sociedad persiste una visión estereotipada de las personas mayores que se identifican con la enfermedad, la dependencia, la falta de intereses, valores y la realización de estilos de vida similares. Esta percepción está cada día más alejada de la realidad y puede originar discriminación y exclusión social del grupo.
El cambio de los roles de las personas mayores, el envejecimiento poblacional, las mejoras médicas y el aumento de la esperanza y calidad de vida, dibuja un panorama que hace imprescindible integrar el envejecimiento en nuestra sociedad y buscar fórmulas que garanticen el desarrollo personal de los mayores, en un proceso de envejecimiento activo y productivo.
Es imprescindible considerar a las personas mayores, como participantes activas de la sociedad, reconocer su valor y su diversidad en cuanto a necesidades, roles, gustos y actividades para adaptar los comportamientos y políticas y garantizar un envejecimiento activo y de calidad.
Más información: La diversidad de las personas mayores
